Producción eficiente de algodón
REQUISITOS DEL SUELO
Aunque el algodón puede adaptarse a muchos tipos de suelo diferentes, se prefieren los suelos aluviales profundos y fértiles para lograr un alto rendimiento y una buena calidad de fibra. Los suelos ideales para el cultivo de algodón son francos arenoso-arcillosos o arcillo-francos bien estructurados, profundos, con alta capacidad de retención de agua, buen drenaje y que permitan una labor y un riego fáciles.

REQUISITOS CLIMÁTICOS
Los factores climáticos más importantes en el cultivo del algodón son la temperatura, la duración de la luz solar, las precipitaciones y la humedad relativa. Se espera que la temperatura media anual sea de alrededor de 19ºC, mientras que temperaturas de verano cercanas a 25ºC se consideran ideales. Las necesidades de temperatura varían según las etapas de desarrollo de la planta:
- Antes de la formación de las yemas florales (squares): al menos 20ºC
- Durante la floración: alrededor de 25ºC
- Durante el desarrollo de las cápsulas (bolls): entre 30–32ºC
Para asegurar una buena apertura de las cápsulas durante el periodo de cosecha, se desea una disminución gradual de la temperatura, incluso hasta 15ºC si es posible.
PREPARACIÓN DEL SUELO
En la preparación de un campo para la siembra de algodón, el primer paso es la limpieza del terreno y la labor profunda del suelo. En campos donde el algodón se ha cultivado de forma continua durante muchos años, puede formarse con el tiempo una capa compactada y dura conocida como “plow pan” o “hardpan”. Dado que esta capa restringe la penetración de las raíces, debe romperse. Para ello se utiliza un subsolador (deep ripper). Este proceso puede alcanzar profundidades cercanas a 90 cm sin perturbar excesivamente la capa superficial del suelo. Después del descompactado profundo, la preparación de la cama de siembra se completa mediante labores de otoño e invierno.
Si se va a sembrar algodón nuevamente después de algodón, los tallos deben triturarse y cortarse en otoño, y el terreno debe ararse a una profundidad de 20–25 cm. Si la densidad de malezas es alta y la humedad del suelo es adecuada, repetir el arado en invierno será beneficioso. En sistemas de rotación donde el algodón sigue a cultivos de cereales, el arado debe comenzar inmediatamente después de la cosecha, mientras el suelo aún conserva humedad. El último arado en el cultivo del algodón se realiza en primavera para preparar la cama de siembra, y una profundidad de unos 15 cm suele ser suficiente.
SIEMBRA
El uso de semillas genéticamente puras, vigorosas y de alta calidad es una de las condiciones clave para obtener rendimientos superiores y fibra de longitud adecuada.
Las principales características de una buena semilla de algodón (semilla con borra, fuzzy seed) son:
- Las semillas deben ser grandes, llenas y uniformes en forma y color. La cantidad de semillas desnudas, verdes, oscuras o con fibra débil en el lote debe ser mínima.
- Las semillas deben estar bien seleccionadas y limpias. No debe haber materiales extraños como granos vacíos o rotos ni restos de hojas.
- La semilla debe estar seca, firme y adecuada para el almacenamiento.
- La capacidad de germinación debe ser superior al 80%.
- Debe estar despepitada en una desmotadora de tipo Sawgin.
- La borra de la semilla debe haberse eliminado (semilla delintada).
El calendario de siembra cambia según las condiciones meteorológicas de la región. La siembra debe comenzar cuando la temperatura del suelo suba por encima de 15ºC. Aunque este calendario puede variar de una campaña a otra, el periodo comprendido entre el 25 de marzo y el 30 de abril se considera generalmente la ventana de siembra más fiable. La siembra se realiza habitualmente en hileras utilizando sembradoras de precisión. El marco de plantación estándar es de 70 cm entre hileras y 35–40 cm entre plantas sobre la hilera. La profundidad de siembra varía según la textura del suelo, pero normalmente 3–4 cm son suficientes. En condiciones adecuadas, las plántulas emergen en un plazo de 5–10 días.
RIEGO
La necesidad total de agua de la planta de algodón oscila entre 400–600 mm, dependiendo de las condiciones de suelo y clima. Dado que las precipitaciones anuales son insuficientes en la mayoría de las regiones productoras de algodón, el déficit hídrico de la planta debe suplirse mediante riego adicional. El momento y la cantidad de riego deben ajustarse observando los síntomas de estrés hídrico de la planta y los niveles de humedad del suelo. En nuestra región, para suelos de textura media y con condiciones estacionales normales, 4–5 riegos a intervalos de 15–20 días suelen ser suficientes para mantener ciclos de crecimiento sanos y rentables. Especialmente en condiciones similares a las de Çukurova, la técnica de riego más común es el riego por superficie (método por aspersión).
ENFERMEDADES Y PLAGAS
Las enfermedades más frecuentes observadas en los campos de algodón incluyen:
- Marchitez del algodón
- Podredumbre de la raíz en plántulas
- Mancha angular de la hoja
- Antracnosis
Las plagas más extendidas en el cultivo del algodón son:
- Gusanos del suelo
- Pulgón del algodón
- Chicharrita de la hoja (leafhopper)
- Mosca blanca
- Ácaro rojo (araña roja)
- Gusano rosado de la cápsula (pink bollworm)
- Gusano verde de la cápsula (green bollworm)
- Oruga de la hoja del algodón
- Gusano espinoso de la cápsula
- Oruga rayada de la hoja
Las altas temperaturas y la humedad relativa elevada crean un entorno favorable para la rápida propagación de estas plagas y enfermedades. Por ello, en regiones como Çukurova, la aplicación de plaguicidas de 4 a 5 veces durante el periodo de crecimiento suele ser inevitable.
FERTILIZACIÓN
El programa de fertilización que se aplicará en el cultivo del algodón debe planificarse específicamente de acuerdo con el clima, las posibilidades de riego, la estructura del suelo y la variedad de algodón cultivada. Es esencial realizar un análisis de suelo antes de determinar tanto el tipo como la dosis de fertilizante. Un enfoque de fertilización común generalmente incluye:
- Fertilizantes nitrogenados: 14–16 kg de nitrógeno puro por decare
- Fertilizantes fosfatados: 4–6 kg de fósforo puro por decare
- Fertilizantes potásicos: dado que la mayoría de nuestros suelos son naturalmente ricos en potasio, la fertilización potásica suele ser innecesaria. Sin embargo, esto debe verificarse mediante análisis de suelo.
- Otros nutrientes y micronutrientes deben determinarse mediante análisis de suelo y planta.

COSECHA Y TRILLA
La cosecha del algodón comienza cuando las cápsulas alcanzan su plena madurez. El momento de la cosecha puede variar en función de la fecha de siembra, el programa de riego y las características climáticas. En nuestra región, la cosecha suele comenzar a finales de agosto y continúa gradualmente hasta principios de noviembre. Aunque en el pasado la recolección manual se realizaba en 2–3 pasadas, el aumento de los costos de mano de obra y la escasez de trabajadores han hecho que este método sea económicamente inviable. Por esta razón, la cosecha mecánica se ha convertido ahora en una necesidad natural de producción. En los últimos años, se han llevado a cabo numerosas investigaciones y aplicaciones prácticas sobre la cosecha mecanizada, que han sido adoptadas con éxito y de forma creciente por los productores de algodón.
REFERENCIAS
Prof. Dr. Oktay GENCER